En Boca Cerrada: de Juan Carlos Badillo en Teatro Del Pueblo

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en-boca-cerrada-flyer“En Boca Cerrada” de Juan Carlos Badillo, se presenta en el mítico Teatro del Pueblo, con dirección de Jorge Azurmendi y un sólido elenco encabezado por Rita Terranova, los lunes a las 20 hs. Funciones hasta el 24 de abril

 

Por Roberto Famá Hernández

Miembro de la Asoc. Arg. de Invest. y Crítica Teatral

 

“En Boca Cerrada” del actor, cuentista, poeta, dramaturgo y guionista Juan Carlos Badillo, fue estrenada en Buenos Aires en 1984, con dirección de Agustín Alezzo y fue nominada para el premio Moliere de ese mismo año. El presente de la obra está ambientado a fines del 75 y Badillo nos plantea el arquetipo de una familia pueblerina, que el autor, nacido en el 42, seguramente ha conocido muy bien; llena de mandatos oscuros, culpas, frustraciones, egoísmo disfrazado de amor, machismo, “bocas cerradas” y una moralina decadente, que no eran la excepción en la sociedad argentina de la época, más bien eran la regla y que aún hoy, en menor medida, siguen existiendo. Pero más allá de la época en que se plantea, la vigencia de la obra de Juan Carlos Badillo, radica en que la mezquindad, la moral falsa o superficial y los silencios culposos, son temas atemporales de la tragedia humana, que el teatro ha reflejado de casi todas las formas.

Rita Terranova interpreta a Paula, la madre, eje del drama, viuda flamante, víctima y victimaría de sí misma y de sus hijos, que guarda la llave de todos los silencios y se hace presa y carcelera de ellos, que siembra culpas y sufre las suyas.

PAULA : Víctor, ¿por qué no te casaste todavía? Me gustaría tanto que te casaras antes de que yo me muera.

CELIA : ¡No te vayas a quedar solo! Un hombre solo es una cosa muy triste…

PAULA : Los otros días le decía a BEATRIZ : “Si yo me muero te encargo a tu hermano. Cuidalo”.

Es el personaje más complejo, se pliega sobre sí, vive la contradicción casi permanente entre lo que es y lo que debería ser. Esto reclama de Terranova, cambios bruscos, gestos sutiles,  una acción interior que apenas deja asomar la intención íntima y al mismo tiempo otro accionar exterior, muchas veces en oposición. Pero a Terranova le sobra talento; su presencia escénica es contundente, estos desdoblamientos del personaje los sube y los baja en la intensidad dramática que se proponga, llena de oficio, sobrada de capacidad para “leer” la escena, Rita Terranova es – ¿qué duda cabe? – una de las grandes damas de nuestro teatro.

Junto a Rita Terranova está otra excelente batalladora de nuestra escena; Cristina Dramasino que interpreta a Celia. Hermana de Paula, es la tía solterona, la que seguramente se postergó por cuidar a sus padres y hoy asiste a sus sobrinos y a su hermana, soporta en silencio a su cuñado y se refugia detrás de su máquina de coser y suspira y se ilusiona con los radioteatros.

CELIA : ¿Sabés qué me dijo hoy María Luisa?

VICTOR : No.

CELIA : Que me parezco a Laura Hidalgo. Puede ser por el pelo… Yo tengo los ojos más chiquitos.

Es la mujer de ilusiones ajadas, la componedora, la que trata de que nada se desmorone, la que remienda la realidad para que no se note. Por su personaje pasan algunas sutiles pinceladas de humor que distiendan la tensión. Otro personaje nada fácil, pero que Dramasino resuelve con absoluta solvencia.

Lucía Di Carlo es una muy talentosa y joven actriz a la que he disfrutado ver trabajar en otros escenarios y aquí también es un placer verla actuar. Es Beatriz, la hija mujer que no quiere repetir la historia, pero no lo logra plenamente; embarazada, se distancia de su marido pero ella también acude al silencio para ocultar su presente.

BEATRIZ : Son ideas tuyas.

VICTOR : Bueno, entonces contame qué pasa.

BEATRIZ : (MOLESTA) ¡No pasa nada, Víctor!

VICTOR : ¡Nena! ¡Yo sé que pasa algo!

En esta escena Beatriz vive un quiebre emocional que Lucía Di Carlo juega a fondo y muy bien, la acción dramática pasa notoriamente por Beatriz y requeriría de Azurmendi que disponga un cambio en la posición del personaje, respecto al espacio, para darle mayor visibilidad al rostro de Di Carlo, sobre todo, para el público del medio hacia la izquierda de la platea, que la disfrutaría plenamente.

Roberto Romano, médico, gran actor y dramaturgo, interpreta a Vicente, el padre machista, violento que ordena y oprime a todo el grupo familiar. Un personaje que no puede quedarse en el estereotipo fácil del machista gritón y nada más, que debe tener sus momentos de quiebre, de soledad y desprecio de sí mismo, que requiere de matices, pausas y silencios que Romano maneja a la perfección. Cuando algunos actores esconden la voz y acuden al uso de micrófonos como si estuvieran haciendo teatro musical, es un placer encontrar un actor que proyecta y trabaja tan bien su caudal de voz.

Ulises Pafundi es Víctor, el hijo que más antagoniza con el padre pero también, en más y en menos, con el resto de los personajes a los largo de la línea argumental. Nadie puede olvidar el excelente trabajo de Pafundi en “Hablemos a Calzón Quitado” donde era el hijo discapacitado de un padre también opresor y de falsa moral, pero aquí su mayor exigencia actoral no está principalmente en ese antagonismo con el padre; está en su conflictiva relación con Fernando (Hernán Muñoa) su amigo de la infancia con quien guarda su secreto, su cosa no dicha, el silencio de ambos, lo que Fernando no quiere que se mencione y Víctor quisiera gritar y si Víctor regresa a la casa materna por unos días ante la muerte repentina del padre, no es con el muerto con quien tiene las cuentas más importantes por saldar, sino con Fernando y ambos actores, Pafundi y Muñoa, tiene escenas fuertes que juegan a fondo y salen airosos del desafío.

Si bien me surgen algunas objeciones – no muy trascendentes – sobre la puesta en escena de Jorge Azurmendi, su trabajo de dirección de actores es impecable; tienen un gran elenco pero es su mérito haber logrado lo mejor de cada uno y amalgamar el conjunto.

Le sugiero que cuando vaya a ver “En Boca Cerrada” lleve consigo crema para manos, le hará falta, porque sus palmas se pondrán rojas de tanto aplaudir. Haga que el lunes no sea tan lunes y lléguese con tiempo, antes de las 20, hasta el Teatro el Pueblo, le quedan pocas funciones, hasta el 24 de abril, después no diga que no le avisé.

 

en-boca-cerrada-elencoFicha Técnica: Autor Juan Carlos Badillo; Intérpretes: Rita Terranova (Paula), Ulises Pafundi (Víctor), Cristina Dramisino (Celia), Roberto Romano (Vicente), Hernán Muñoa (Fernando) y Lucía Di Carlo (Beatriz), Diseño de Escenografía: Víctor de Pilla; Diseño de Iluminación: David Seldes; Asistente de Iluminación: Facundo David; Operador de Sonido y Maquinista de Compañía: Adrián Gaensslen; Operador de Luces: Gastón Calvi; Diseño de Vestuario: Alicia Gumá; Asistencia de Dirección y Producción Ejecutiva: Juan Gabriel Yacar; Redes Sociales: Juan Gabriel Yacar y Nacho Legeren; Entrenamiento de Esgrima para actores: Adrián Gaensslen; Voces en off: Miguel Ángel Solá, Paula Cancio y Manuel González Gil; Música Original y Musicalización: Pedro Pertusi; Fotografía: Russarabian; Fotógrafa en sala: Vanesa Schappi; Diseño Gráfico: Karina Hernández; Dirección: Jorge Azurmendi; Prensa: Silvina Pizarro.

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