Entrevistamos a Susana Hornos y nos revela su mirada sobre “Eva” su personaje en “La fría noche que Eva nunca quiso soñar”

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“La fría noche que Eva nunca quiso soñar”

Dramaturgia y dirección de Dardo Dozo.

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Por Roberto Famá Hernández

Miembro de las Asoc. Arg. de Crítica e Invest. Teatral

Susana Hornos viene presentando en el teatro El Método Kairós, con dramaturgia y dirección de Dardo Dozo,  “La fría noche que Eva nunca quiso soñar”  Un conmovedor unipersonal donde su personaje está en “situación límite” toda la obra.

Ella es Eva, y Eva no es alguien,  Eva es todas las mujeres del mundo que sufrieron y sufren el horror y el martirio de ser una prisionera en un campo de tortura.  El trabajo de Susana Hornos es “hasta la última gota de sangre” pone absolutamente todo sobre el escenario, su nivel de entrega es sin reparos y en su cuerpo está el dolor, está la humillación, está la mujer, está la niña y un aliento inagotable que dice más que las palabras.

Para conocer más sobre la mirada íntima de Susana Hornos sobre esa Eva a la que le entrega todo sobre el escenario, la entrevistamos luego de una función y esto es lo que nos dijo:

¿Cómo es hacer un personaje como Eva?

eva-2En verdad, sólo pienso en ser una sobreviviente. Si hay algo que pienso en cada escena, en cada minuto, es que hay que resistir, hay que seguir, pienso en sobrevivir, así sea desde el juego, desde las palabras y desde donde sea, es como un apuntalamiento; no puedo tener momentos de debilidad, y resistir es lo que me he planteado, es lo que he trabajado desde el principio con esta Eva, la sobreviviente.  Y te diría más que la luchadora; porque todo el mundo dice: “es una gran luchadora” pero creo que lucha a pesar de ella, porque ella lo que busca es sobrevivir y a veces se sobrevive luchando y a veces se sobrevive bajando los brazos – lo digo en el mejor sentido – si bajo los brazos quizás me dejen en paz-. Entonces, según en qué momento, busco por dónde ir.

En esto de bajar los brazos, a la mujer detenida y torturada, se le ha reprochado el bajar los brazos al ceder al deseo sexual de los represores. Incluso, aquellas que sobrevivían, estigmatizadas, aún entre los militantes, como “aparecidas” como traidoras.

Es muy difícil de entenderlo, ahí justamente,  cuando no has vivido la agresión sexual: yo ahora mental y emocionalmente, no puedo ni imaginar hasta donde podría hundirme si sufriera una agresión sexual de ese tipo. Pero lo real, es que era moneda de cambio, como bien dices. A la mujer no sólo se la usa desde la tortura, sino justamente, el hecho del cuerpo de la mujer, es una forma de la venganza del hombre, una manera de atacar al otro hombre es también el violar a su mujer, con lo cual seguimos siendo la moneda de cambio para todo.  Se habla incluso de erotismo en la obra, pero yo nunca he podido llevarlo al mundo de la violación, mi piel no puede imaginarse ese horror.  Yo creo que para sobrevivir a una violación, cualquier salida es buena, todas las salidas son válidas.

En las prisioneras hay una doble humillación a la condición de mujer, que es verse sucia, teniendo que hacerse encima, casi andrajosa, humillada… Es como que la mujer tiene más costados para poder lastimarla

Es como que todo nuestro cuerpo es un costado vulnerable; en el hombre también físicamente lo pueden torturar, extenuarlo y destruirlo, pero en la mujer rápidamente aparece la penetración sea con lo que fuere, porque justamente, no deja de ser la mujer el lugar de donde surgen otras vidas, y es entonces una venganza no sólo contra la mujer, sino contra esa especie a la que el torturador detesta, ¿son los rojos? Bueno, cada mujer roja a la que yo viole, le saque los hijos y demás, implica que también elimine a los rojos, habla de una especie, habla de una comunidad y justamente con la mujer que es dadora de vida, cuando se la ataca a ella, se ataca a toda la vida que puede crear o creó y sí, es que cada poro es vulnerable y no sólo desde lo físico, es verdad que también emocionalmente la mujer es muy potente y lo saben.

Tu personaje Eva tiene una salida, un escape,  que si es locura, es locura sana, cuando por momentos logra evadirse por el lado de la literatura.

eva-1Sí, es una locura que creo que tiene mucho que ver con la extenuación, con que ya no tienes aliento, ya no tienes fuerzas, entonces todo vale. Es esa cosa que cuando ya no tienes fuerzas comienzas a decir tonterías porque es el cansancio el que habla y no sabes ni qué estás diciendo. Eso llevado al límite, al encierro, y además puesto en un lugar donde te están torturando, imagino que se debe multiplicar y por todo lo que leí y vi en documentales sobre testimonios de mujeres que pasaron por esto, es verdad que uno pierda la cabeza en el sentido racional del que está fuera, el que no la pasó, perder la cabeza creo que es una forma de liberarse, y te insisto, cualquier salida es buena, hasta hacerse chiquitita y quedarse ahí en un rincón o empezar a pegar gritos es una salida, porque todo es esa necesidad de libertad y cada uno busca esa libertad desde formas desesperadas y tan diferentes. Por eso he querido recorrer y no quedarme en una sola forma de querer liberarme, desde la niña hasta la adulta, hasta la que grita, la que llora, la que putea a Dios, creo que todo sirve porque todo es la necesidad de liberarse.

La escena de los títeres de silueta me cautivó, porque ahí te veo niña, te veo mujer, es realmente muy conmovedora. ¿Cómo la elaboraron?


eva-3Sí, la idea de esa escena, Dardo la tenía muy clara. La escritura fue variando, porque en principio se pensó que fuera un actor que entrara en escena y luego la siguió trabajando y el príncipe terminó siendo ése títere y lo real es que es eso, en el momento en que apareció esa historia contada desde la niñez pero sin dejar de ser la mujer adulta que está donde está, fluye todo, fluye la necesidad de ser niña y fluye algo que va más allá, casi te diría del hecho teatral. Yo no puedo dejar de agradecer a mis grandes maestros y maestras del teatro, que si algo me enseñaron es el juego en el teatro y acá es casi metateatro, porque te propone el juego desde lo teatral y el juego desde la vida y desde el horror y de pronto poder volver a ser niña, poder volver a decir que tu príncipe te rescate, y que tengo que decir su nombre, cuando justamente sabes que estás hablando de la metáfora de lo que les obligaban a hacer. Es una de las escenas que más disfruto porque es la que más me puedo alejar de lo que estoy viviendo y a la vez es donde más claro se expone, porque es como los niños que ven que el rey está desnudo; esta niña es la que termina diciéndole la verdad a Eva: “tienes que decir el nombre y te dejaran libre” Hablar o no hablar, ¿no?

Y por último, ¿Cómo es hacer teatro un domingo a las 11.30 de la mañana, un horario en que los actores recién se levantan?

No, todos los actores, no! Yo me levanto temprano siempre! A mí me gusta levantarme 8 o 9 más tardar. Y este horario me gusta porque la verdad es que en esta época sale el solcito, y con Micaela García, que es bailarina y es mi entrenadora, ella me preparó todo un entrenamiento, entonces yo me levanto a las 8, hago el entrenamiento que ella me marcó de 40 o 45 minutos, luego me doy una larga ducha, me tomo un café y me vengo para el teatro, es una linda rutina de vida.

Lo que logra Susana Hornos sobre el escenario es realmente excepcional; muchos actores y actrices escapan de la verdad escénica cuando deben atravesar escenas de situaciones límites, pero Susana Hornos no, es de un nivel de entrega total. Le recomiendo fervientemente no se pierda esta interpretación al límite que Susana Hornos nos entrega los domingos a las 11.30 en el Método Kairós con “La fría noche que Eva nunca quiso soñar”

 

Ficha artística y técnica:

eva-flyerEscenografía: Marcelo Valiente

Asistencia de Escenografía: Tamara Romero

Realización escenográfica: Andrés Bailot y Tamara Romero

Iluminación: Marcelo Valiente y Dardo Dozo

Música original: Vikki Barquiza

Mezcla y postproducción de audio: aftermixdown

Diseño de vestuario y maquillaje: Romina González

Asesoramiento en lenguaje corporal: Micaela García

Peluquería: Ti Salón de Belleza

Prensa: Tehagolaprensa (Andrea Feiguín)

Diseño gráfico: Mariel Sanz

Fotografía y video: Estudio Pana

Producción ejecutiva. Claudia Kricun

Asistente de dirección: Antonella Fagetti

Dramaturgia y dirección: Dardo Dozo.

Funciones domingos 11.30am-

El Método Kairós (El Salvador 4530 – CABA  Tel: 4831-9663)

Entradas: $150 – Estudiantes y Jubilados $130

 

 

 

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