Entrevistamos al maestro del hiperrealismo Rodolfo Insaurralde; hablamos de la docencia, la crítica, el mercado del arte…

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insaurralde-1Entrevistamos al maestro Rodolfo Insaurralde; uno de los artistas plásticos del hiperrealismo más destacado en el mundo

Por Roberto Famá Hernández

Una de las situaciones más beneficiosas en las que nos pone el periodismo, es la de conocer a intelectuales, personalidades y artistas singulares como el maestro Rodolfo Insaurralde, uno de los artistas plásticos del hiperrealismo más destacado en el mundo, que por suerte para nosotros, ahora está radicado aquí, en su Argentina, luego de un largo andar por el mundo y una residencia en Estados Unidos.

El maestro Rodolfo Insaurralde está de vuelta y digo “de vuelta” en la acepción más amplia y más argenta del decir; aquel jovencito adolescente que dejó su Goya natal en Corrientes, para perfeccionar su arte en Buenos Aires y a los pocos días ya estaba enseñando, aquel artista que, con los primeros pesos ganados con su arte, viajó solo a Nueva York sin conocer a nadie allí, con algunas de sus obras en un rollo bajo el brazo y pronto firmó un contrato por años que le permitía vender sus obras y seguir perfeccionándose en distintos lugares del mundo, está de vuelta y me recibe en el Centro Cultural Goya que preside, donde trabaja y enseña su arte.

Insaurralde está en su plenitud, es aún joven y está para dar mucho de lo que aprendió a quienes vienen ahora y quieren seguir la ruta del hiperrealismo; un arte que son pocos, muy pocos los artistas que pueden alcanzar su magia.

En el Centro Cultural Goya todo es arte, abrazo cordial y generosidad, el maestro Insaurralde me recibe al principiar la tarde y me despido de él casi tres horas después; lo que iba a ser un simple reportaje se vuelve una generosa charla donde abordamos varios temas; la docencia, la crítica, el mercado del arte…Es por eso que prometo que voy a contarle todo lo que hablamos, pero en más de un artículo, volveré sobre esta entrevista en una semana más; aquí le cuento una primera parte:

(Para leer la Segunda Parte de esta entrevista haga click aquí) 

En cuanto a la temática de sus obras, me consta que a usted, no le gusta hablar de “naturaleza muerta” ¿cómo prefiere, entonces, llamar a esa temática?

insaurralde-4-frutasMe resulta cruento hablar de “naturaleza muerta” más bien prefiero hablar de una “naturaleza estática” donde la gente puede encontrarse con los mismos elementos que puede ver en el “día a día”. Por eso, cuando me dicen: “a mí no se me hubiera ocurrido pintar tal cosa” les digo que es porque yo le estoy dando toda la atención y la intención a aquellas cosas que observo; y hay una gran diferencia entre ver y observar, la observación de lo cotidiano, es lo que hace que los elementos simples pasen a ser importantes; uno los puede poner más bellos, exagerar algunas cosas, por eso no admito que se diga “naturaleza muerta” cuando le doy una explosión de color y de vida.

Sí, son maneras de rotular que a veces no guardan un concepto muy definido; como cuando se habla de “pintura contemporánea” ¿no?

Mire, cuando a mí me preguntan: ¿usted no hace pintura contemporánea? les digo: “Sí, ésto es contemporáneo” Lo que sucede es que muchas veces a “la mancha” se la llama pintura contemporánea, pero no es así.

Usted que tiene como 30 años de docencia, sé que comenzó muy joven a enseñar, ¿cómo explica esto a sus alumnos?

insaurralde-2-alumnosSí, tengo más de 30 años de docencia, fui uno de los más jóvenes que se recibió en Bellas Artes y después hice masters en todo el mundo y soy una persona a la que le gusta mucho enseñar, amo enseñar, pero cuando me dicen que hay que dejarse llevar por el material, me parece una falta de respeto; porque ninguna de las personas que desean aprender, puede aprender sin una estructura madre. Y nosotros, los artistas plásticos y los futuros artistas plásticos no nacemos iluminados; nacemos con una condición que hay que pulir. Al material nosotros lo tenemos que dominar y después, con conocimiento, es que podemos salir de ahí. Usted no le puede pedir a un escritor que haga una literatura surrealista dejándose llevar por el material; cuando tira un chorro de tinta sobre el papel le va a salir simplemente una mancha. Si bien a algunas abstracciones, cuando se trata de síntesis, las respeto, a las otras, cuando son manchas, son manchas y nada más. Llamemos a las cosas por su nombre, sino estamos desprestigiando a todas las disciplinas en todos los campos de la vida. Yo no creo que ninguna persona que se llame posmoderna, le deja a un constructor tirar material a como caiga para que le haga la casa; porque se le viene abajo si no tiene estructura.

Y en pintura ¿cuál es la estructura, la base?

insaurralde-3-caballosY en la pintura la estructura, la base, es para mí el dibujo, después la teoría de volumen donde uno le da “carne” que es lo que logramos desde el degradé y desde la sombras hacia el punto de luz y después, si así lo queremos, tiene la teoría del color. Es la forma en que nosotros podemos administrar la perfecta luminosidad, para que los colores puedan llegar limpios hacia la luz y la sombra. Antes se creía que el blanco era la luz y el negro era la sombra, pero nada es así; yo he investigado mucho y una de mis tesis es que ni el blanco es luz ni el negro es sombra, son dos neutros. Claro, que el blanco es un auxiliar lumínico, pero si no es acompañado por alguno de los colores, no puede ser utilizado como luz, porque hacia la luz lo enfriaría. Usted puede ver, cuando va un restaurante, que le ponen esas luces inmundas, frías; no hay siquiera interrelación entre las personas, por la neutralidad que produce en el inconsciente. Por eso es muy importante saber que mientras exista luz en alguno de los elementos, también debe existir temperatura y esa temperatura también se manifiesta en los colores fríos; cuando van camino hacia la luz, van descomponiendo, manteniendo la naturaleza del color, pero que posibilite que se palpe que es una superficie iluminada.

Usted también es un especialista en psicología del color, ¿también prioriza la psicología del color en su docencia?

insaurralde-6-frutas2En mi escuela se prioriza el conocimiento y el dominio de los materiales que tiene que lograr la persona. Y en cuanto al color tampoco debemos dejarnos llevar por el material, porque ahí estaríamos haciendo una catarsis y no estamos haciendo catarsis con el color. Esa sensación que tenemos cuando entramos a un lugar, que nos puede parecer agradable o tétrico, depende en mucho de la iluminación y de la atención que nosotros le damos a determinados elementos, en ellos está involucrado el calor en las paredes, el abrazo que uno tiene con el color, porque todos los colores producen sensaciones; si yo los recibo en un ambiente dentro de la gama de los verdes oscuros, o secos más cerca del azulino, estaría entrando en una cierta complejidad húmeda y sombría. Cuando lo recibo en un aparte, en una recepción que puede estar en azul, esa recepción está netamente ligada a la parte mental y la parte mental no abraza, calcula, es la parte racional que preserva a la parte animal que somos y nosotros, el abrazo, lo tenemos desde la parte afectiva, desde los colores más cálidos, desde el amarillo que es el color de la comunicación, el rojo que es el desborde desde lo emotivo y el naranja que es la sensualidad y la sexualidad. También es cierto que en el inconsciente cada uno de los colores manifiesta una sensación u orden diferente, entonces, si tenemos, por ejemplo, una luz difusa, la atención no está concentrada y también se va a dispersar como la luz. En mis cuadros, todos los elementos que yo quiero destacar, tienen su luz puntual y entonces la energía y la atención del espectador, están controladas.

Cuando usted maestro comienza una obra, ¿qué trabaja o define primero? ¿el fondo, o primero trabaja lo que vemos al frente y el fondo luego, como un complemento y nada más?

No, no. Se dice que el fondo es lo complementario, pero yo creo exactamente lo contrario. El fondo tiene que ser contenedor de todo lo que se va a manifestar adelante y tiene que estar en un ámbito totalmente secundario y neutralizado, para no usar los colores primarios, así como salen, porque los colores primarios son iluminados. El fondo tiene dos principios fundamentales; tiene que estar totalmente ajeno a lo que está pasando adelante, pero sin embargo, los elementos, cuando se van hacia la profundidad tienen que tener cierto compromiso con el fondo, porque se van mimetizando con esa tonalidad, eso pasa tanto en la naturaleza como en el paisaje, el paralelismo es que en un paisaje, en la lejanía, se van tornando azulinos, como el cielo y no solamente porque se involucran los rayos ultravioletas, sino que se involucra la atmósfera en ello y les va dando la participación con el fondo. Esa atmósfera hace que en el paisaje todo dialogue y en la naturaleza también debe existir eso; si usted ve mis fondos, todos tienen una cierta neutralidad, pero de todas maneras tienen una pequeña insinuación de lo que verá adelante, aunque sea subliminal, pero no compitiendo con la obra.

Ahora, no me pasa siempre que observo un cuadro, pero en sus fondos, yo veo que hay movimiento.

insaurralde-5-floresSí, y es porque en mis fondos también se puede apreciar como se insinúan los colores que yo voy a participar adelante, porque yo pienso que todo el cuadro tiene que dialogar. Y cuando yo enseño psicología del color, enseño a cerrar el círculo cromático, porque cuando cierra el círculo cromático, está cerrando el ciclo emotivo ante el espectador. Algunas personas piensan que eso condiciona al artista; pero no, no lo condiciona para nada, porque el artista es el primero en observar esa obra, somos el primer espectador cuando tomamos un poquito de distancia y cuando nosotros tomamos distancia, aunque haga una monocromia, si yo no cerré un círculo emotivo, es porque no cerré un círculo cromático. Aunque sea una monocromia, todos los colores están subliminalmente expuestos. La persona que no entiende puede decir: “esa pintura me gusta, está bien hecha, pero hay algo que no se qué me pasa”. Y lo que le pasa es que ningún ser humano, cualquiera sea su temperamento, acepta una carencia; nosotros podemos aceptar todo, menos las carencias. Cuando cerramos un círculo emotivo, el espectador está libre para dejar fluir su sentimientos sin carencias.

¿Cuando decidió usted que el hiperrealismo era el camino que quería transitar?

Toda la vida. Yo he transitado por el surrealismo, me gustaba mucho Salvador Dalí, después de 1928, no me gustaba el Dalí anterior, por ejemplo desde esa composición que lo hacía totalmente surrealista. Pero a mí me gustaba el Salvador Dalí comprometido con la forma, que después en su totalidad hacia una obra surrealista, porque era como un cuento y el surrealismo debería ser éso, como un cuento, que a partir de una tela se empieza a contar algo.

¿Debería ser y, no siempre lo es?

No siempre; ahora, cualquiera que no sabe pintar, tira pintura sobre la tela, lo sustenta con un montón de gente que son aplaudidores mediáticos o crítica paga que se supone que le dan una interpretación y todo eso es una falta de respeto al espectador al que lo ponen en una ficticia situación de ignorancia: “Ah, yo debo ser muy ignorante porque no entiendo” Y no, no se entiende porque lo que hizo es una catarsis ; yo no cuelgo mis catarsis, puedo hacerlas, pero no las cuelgo.

(Para leer la Segunda Parte de esta entrevista haga click aquí) 

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