“Gauchos” Muestra fotográfica de Aldo Sessa en el CCK

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aldo-sessaLa arquetípica figura del gaucho argentino, en la mirada de Aldo Sessa

La muestra “Gauchos” reúne 50 fotografías que el autor seleccionó de la extensa serie de 50.000 imágenes que realizó durante veinte años por diferentes provincias.

 

“Gauchos”, una exposición de fotografías de Aldo Sessa en las que el consagrado fotógrafo retrató la arquetípica figura del gaucho argentino, acaba de inaugurar en el Centro Cultural Kirchner (CCK), donde permanecerá hasta el 20 de junio.

La muestra -que se despliega en las salas de La Gran Lámpara del sexto y séptimo piso del edificio de Sarmiento 151, ciudad de Buenos Aires- reúne unas 50 fotografías que Sessa seleccionó de la extensa serie de 50.000 imágenes que realizó durante veinte años por diferentes provincias a lo largo y ancho del país.

Este serie de imágenes que conforma “Gauchos” muestra a estos hombres en su ámbito cotidiano, con sus costumbres, tareas, destrezas y paisajes, desde la estepa patagónica a los humedales del litoral, y también en la llanura pampeana.

La muestra representa así un fragmento de este inmenso proyecto que comenzó en 1997 y siguió hasta el año pasado, por el que Sessa recorrió 40.000 kilómetros de geografía argentina, viajes que se ven reflejados en algunas de las locaciones que aparecen en las imágenes, como Alta Gracia (Córdoba), Río Gallegos (Santa Cruz), Tapalqué y Luján (Buenos Aires), Jujuy, Corrientes y San Juan.

Sessa (1939), gran retratista de los argentinos, recuerda el momento exacto en que nació este titánico proyecto, una tarde de 1997, en el campo conversando con Juan José Güiraldes (fallecido en 2003), sobrino del autor de “Don Segundo Sombra” y presidente de la Confederación Gaucha Argentina.

“Güiraldes me invitó a su campo para conversar. Nos sentamos en unas sillas, frente a un ombú que estaba a veinte metros de nosotros. Era un atardecer magnífico y me preguntó si yo me atrevía a realizar un proyecto de imágenes sobre los gauchos de las diferentes provincias, a registrar con mi máquina lo que él había hecho durante una vida: cuidar la tradición”, Afirmó Sessa en una entrevista con Télam.

aldo-sessa-1“Era un trabajo mayúsculo. Y me entusiasmé -prosigue el fotógrafo- porque el personaje icónico como el gaucho es un mundo que entonces yo no conocía en profundidad, había ido muchas veces al campo pero la verdad es que nunca había puesto los ojos en ellos, en sus tradiciones, en los detalles de su vestimenta, y dije que sí”.

Sessa recuerda el momento exacto con nitidez y lo relata en detalle: “Le dije, con mi cámara en las manos: ‘¿Por qué no te subís a tu caballo y caminás hasta ese ombú?’. Entonces él va a buscarlo, lo tenía atado detrás nuestro. Un caballo muy lindo, negro, ensillado, recuerdo hasta los sonidos de ese momento. Y él empieza a caminar, se detiene, me mira y recita la última frase de Don Segundo Sombra: ‘Centrando mi voluntad en la ejecución de los pequeños hechos, di vuelta mi caballo y lentamente me fui para las casas. Me fui como quien se desangra’. Esa fue la primera foto de la serie, y selló el largo camino de trabajo”.

Si bien la serie de gauchos continuó hasta el año pasado, en aquel entonces Sessa junto a Guiraldes se trazó un itinerario de trabajo conjunto que abarcó cuatro años y en los que buscó capturar costumbres, rostros y geografías del ‘gaucho auténtico’, a través de la Llanura Pampeana, el Litoral, Chaco y Formosa, el Noroeste, Cuyo y la Patagonia.

“Viajábamos por las provincias, y a medida que fui avanzando con el tema de los gauchos, me fui comprometiendo con la idea de difundirlos en el mundo como personajes arquetípicos de la Argentina. Hice ese proyecto, luego otro y nunca me pude despegar. Como siempre que me enamoro de un tema”, relata el fotógrafo que en 1994 mostró una mega exposición de retratos de personalidades en el Palais de Glace, que fue visitada por más de 250 mil personas.

Para el fotógrafo, “la idiosincrasia del gaucho es idéntica en todo el territorio, en todas las provincias. La vestimenta es diferente. El poncho tucumano no es igual que el poncho salteño o el jujeño. O más próximo a Buenos Aires, la platería se ve más que el tiento, por ejemplo, pero la idiosincrasia del gaucho es idéntica en todo el territorio nacional, y eso lo hace fascinante y único”.

Las imágenes se suceden como postales de la Argentina profunda. La doma de caballo, un gaucho que arroja sus boleadoras, dos manos se pasan con cuidado el mate amargo. Las espuelas de madera talladas, una horqueta para tareas agrícolas, ornamentos de cintas tehuelches, textiles, detalles que Sessa captura con agudeza.

“No puedo decir que tenga fotografías favoritas. A veces tengo un poco más de amor por algunas. Cuando veo por ejemplo una foto como aquella de un gaucho, con el torso desnudo, llevando la tropilla por el Río Paraná, recuerdo que para esa toma tuve que hacer 300 fotos. Y esa escena es tan rica, esa historia, ese momento. Se me hace difícil elegir. Toda la selección de esta muestra me gusta mucho”.

La muestra  se despliega en el Centro Cultural Kirchner (CCK), hasta el 20 de junio en las salas de La Gran Lámpara del sexto y séptimo piso del edificio de Sarmiento 151, CABA
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