“Lucia di Lammermoor” La ópera en comunión con la gente.

0

lucia

Lucia di Lammermoor, la obra maestra de de Gaetano Donizetti ,  en el Teatro Empire, bajo la dirección musical de Facundo Sacco y la dirección escénica de Patricia Palmer

La historia transcurre en Escocia, a principios del siglo XVII, y nos cuenta la unión imposible entre dos amantes.

La novela de Walter Scott que inspira a Donizetti, está basada en un hecho real que aconteció en las Tierras Bajas Escocesas en 1669. La lucha entre dos familias, los Ashton y los Ravenswood inicia la ópera.

Los Ashton están en su apogeo y han tomado posesión del Castillo Ravenswood, la casa ancestral de sus rivales. Edgardo de Ravenswood, último sobreviviente de su familia, ha sido obligado a vivir en una torre solitaria en el mar, conocida como Wolf’s Crag. A pesar del buen momento que viven los Ashton, se han visto amenazados por los cambios políticos y religiosos. Enrico Ashton espera ganar la protección del influyente Arturo, casándolo con su hermana Lucia.

Por Roberto Famá Hernández

Miembro de la Asoc. Arg. de Invest. y Crítica Teatral

Lucia di Lammermoor, la obra maestra de de Gaetano Donizetti , se presentó a sala llena el pasado sábado 23 y volverá a verse en una última función el próximo sábado 30 en el Teatro Empire, bajo la dirección musical de Facundo Sacco y la dirección escénica de Patricia Palmer, que nos han dado una exquisita demostración de cómo se puede hacer buena ópera, en formatos más reducidos, cuando la calidad vocal, musical e interpretativa están presentes y bien cuidadas desde la dirección.

En Argentina sobran los dedos de una mano para contar las salas en las que se puede hacer ópera con grandes producciones, como pueden verse en Europa o en nuestro Teatro Colón. Pero, además, si esas óperas no son solventadas a pérdida por el Estado, no hay quién las produzca; resultan imposibles económicamente para cualquier empresario.  Por otra parte, si nuestros artistas van a limitarse a presentarse en el teatro Colón, para las mismas personas de siempre, estarán condenados a extinguirse o emigrar. Nuestros artistas deben ir hacia afuera de esas tres o cuatro salas y llegar a todos lados, acercarse a la comunidad y lograr exactamente esto que hacen Palmer y su elenco, una verdadera comunión de la ópera con el público, como la que hoy nos brindan con Lucia di Lammermoor;  una muy valiosa oportunidad de disfrutar plenamente de una de las óperas cumbres, a un precio muy accesible y con una calidad artística destacada.

Para quienes quieran seguir los parlamentos en español, resulta claramente visible el subtitulado en la pantalla, ubicada en la parte alta de la boca de escena. No cabe la fatal excusa de decir – yo no entiendo de ópera – porque en ningún arte hay nada que entender, es abrirse a los sentidos y deleitarse; ésta es una excelente oportunidad para hacerlo.

La joven pero segura batuta del Mtro. Facundo Sacco, junto a seis sólidos instrumentistas, nos dan, con las primeras notas del piano, lentos latidos repetidos hasta que la flauta  ingresa seguida del violín y, nos dejan así, toda la sonoridad musical necesaria, para que nuestro espíritu se prepare para disfrutar de lo que veremos sobre el escenario.

La primera Escena nos pone en claro cuál es el conflicto; vemos a Enrico (muy bien interpretado por Alfredo Martinez)  dispuesto a terminar con la relación de amor entre Edgardo y su hermana Lucía.  Ulises Hachén aprovecha aquí todos y cada uno de sus momentos para interpretar con total solvencia al Capitán Normanno.  Vemos como la ambición de poder no duda en pulverizar la felicidad de Lucía con la posterior complicidad de la Iglesia, personificada en la figura de Raimondo, personaje al que da vida Augusto Nureña Santi, un Bajo enorme, que el público destacó en el aplauso sostenido del saludo final.

 

lucia-areaLa primera emoción fuerte,  nos llega pronto, en la Escena II, cuando Lucía (interpretada por Paula Alba) espera, junto a Alisa (Anahí  Fernández Caballero)  a Edgardo (Germán Polón)  y nos regala la famosa aria, “Regnava nel silenzio – Reinaba el silencio”  Ya, al público no le cabe duda alguna de que estamos ante artistas de gran talento y expresividad.  Quizás aquí debió atreverse a jugar escénicamente un poco más el personaje del espectro, envolviéndola en el mal presagio a Lucía, ocupando un poco más el espacio. Palmer ya dirigió con anterioridad a Paula Alba y a Germán Polón en otra tragedia de amor y muerte, en Romeo y Julieta, los conoce muy bien, lo que seguramente le permitió a Palmer obtener de ellos lo mejor en cada escena, tal como se aprecia en esta propuesta.

lucia

Otro momento insuperable, perfectamente logrado,  nos espera en la primera escena del acto III, cuando el personaje de Enrico visita a Edgardo para retarlo a duelo. Enrico le menciona que su amada Lucia ya está disfrutando del lecho nupcial con Arturo (Fabián Arias). Edgardo acepta el reto de pelear contra Enrico al amanecer en el cementerio de los Ravenswood. Aquí las dos voces nos dejan traslucir de manera excelente un abanico de sentimientos humanos, el odio, la humillación, la decepción, el deseo de morir, el egoísmo,  todo desfila allí en pocos minutos y nos prepara para el trágico final.

Pero sin dudas que la escena radical de la ópera de Donizetti  es la Escena de la Locura, que sucede en el tercer acto y que contiene las notas para soprano más altas que puedan exigirse, a tal punto que era considerada en el mundo, la prueba de fuego para cualquier soprano,  donde debía demostrar las mayores capacidades vocales para poder superarla. En esta propuesta Paula Alba sale más que airosa de tal desafío, en diálogo con la flauta magistral de Malena Gustín, nos hace vibrar con tal intensidad emotiva, que así sea la vez primera que alguien asiste a una función de ópera, no escapa de conmoverse con ese momento sublime.

Nos dice Patricia Palmer sobre la propuesta:

palmer

“Una historia que habla sobre la violencia del poder político-militar y sus negociados con la Iglesia; permitiendo que la violencia y la corrupción se apoderen de almas inocentes tan sólo por dinero. La Escocia de fines del siglo XVI permite que la brutalidad masculina se proyecte cruelmente sobre una Lucía indefensa, haciendo que esta mujer joven y enamorada del enemigo acérrimo de su familia, culmine entregando su vida inocente como broche de la hipocresía y la vileza de su hermano, hombre que por mantener su poder y riqueza, termina sacrificándola cuando la obliga a casarse con quien ella no ama. Lo que comienza mal… termina mal. Demencia, delirio y suicidio siguen al amor frustrado”.

Gaetano Donizetti en su lenguaje musical, virtuoso, fácil y conmovedor conjuga con el libretista Salvatore Canmmarano, quien supo extraer lo esencial de la novela de “The bride of Lammermoor ” de Sir Walter Scott, una de las óperas más bellas de la lírica universal.”

Le recomiendo fervientemente no deje pasar la posibilidad de ver esta puesta de “Lucia di Lammermoor”. Si usted ya la ha visto con grandes producciones, se asombrará de lo mucho que se logra con menos producción cuando hay tanto talento. Y si usted no ha podido hasta ahora acercarse a la ópera, no deje pasar de largo esta ocasión, porque desgraciadamente son muy pocos los que se esfuerzan tanto, para acercarle un arte que es para todos los públicos y que usted se merece y puede disfrutar plenamente.

opera-lucia

Compartir.

Sobre el autor

Comentarios cerrados.