LUIS FELIPE NOÉ. MIRADA PROSPECTIVA: Incesante interés por la exhibición en el MNBA

0

 “Luis Felipe Noé. Mirada prospectiva” La muestra curada por Cecilia Ivanchevich reúne 120 obras, entre pinturas, dibujos e instalaciones, realizadas a lo largo de sesenta años y desde su inauguración, el pasado 11 de julio, no ha dejado de concertar la atención del público.

noe-mirada-prospectiva

Se deben atravesar diferentes salas y apreciar el clasicismo en óleos de Prilidiano Pueyrredón y Cándido López, antes de enfrentarse a los colores vibrantes de la muestra, curada por Cecilia Ivanchevich  “Luis Felipe Noé. Mirada prospectiva” que acapara la atención del público de todas las edades, lo que nos habla de la eterna vigencia, tras 60 años de trayectoria de este notable artista.

noe-mirada-prospectiva-2El guión curatorial se aparta del orden cronológico y plantea tres claves de lectura que pueden rastrearse en la producción de Noé: la conciencia histórica, la visión fragmentada y la línea vital. Por un lado, la conciencia histórica marca el recorrido: el artista aparece como testigo de su época para apropiársela y evocarla a través de la cita, la denuncia y la ironía. Para Noé, toda cita a la historia tiene sentido siempre que su eco resuene en el presente, por eso incluye referencias a la historia argentina y a la historia del arte universal. El segundo enfoque piensa la producción de Noé desde la visión fragmentada: el artista divide la obra para mostrar distintas realidades coexistentes. Consciente de sus coordenadas geográficas y temporales, replica en las formas la fragmentación que observa en la sociedad argentina. Este razonamiento lo lleva a entender el caos y la otredad como parte del mismo sistema. La tercera lectura muestra un desarrollo de la línea vital como guía de la obra. Desde 1957, puede rastrearse la línea a mano alzada que recorre el papel y que, en los años 70, dará pie a su vuelta a la pintura (Noé postulaba que el arte debía disolverse en la vida social, por lo que, entre 1966 y 1975, deja de pintar), cuando la línea y el color se unen para dar el sentido rítmico del cuadro. A partir de este período, el artista trabaja la naturaleza como sinónimo de la vitalidad latinoamericana.

En palabras de Cecilia Ivanchevich curadora de la exposición:

El caos en la obra de Luis Felipe Noé
 
Hasta el siglo XX, y desde que los mitos trataban de explicar aquello que era incomprensible para la razón, el caos siempre había ocupado el lugar del enigma. A mediados del siglo pasado, diferentes estudios científicos incluyeron como parte del pensamiento racional aquello que no puede preverse. En adelante, la inestabilidad y la indeterminación pasaron a ser factores claves fuera de condiciones de equilibrio. Este cambio de paradigma formó parte del pasaje de la modernidad a la posmodernidad.
En 1965, en su libro Antiestética, Noé expresó la necesidad de asumir el caos, no en oposición al orden, sino como una nueva dinámica de funcionamiento de un mundo en permanente cambio.
En sintonía con el pensamiento científico, el artista concibió desde entonces la inclusión del caos dentro de la teoría y la práctica. Esta exposición analiza los aspectos centrales de la obra de Noé, a través de los cuales desarrolló su “estética del caos”, donde el pasado hace eco en el presente y se proyecta hacia el futuro. De ahí el título Mirada prospectiva, porque su trabajo presenta una continua obsesión por desentrañar el devenir.
El guión curatorial rompe el orden cronológico tradicional –retrospectivo– y plantea tres claves de lectura que pueden rastrearse en la “estética del caos” de Noé a lo largo de toda su producción artística realizada entre 1957 y 2017: la conciencia histórica, la visión fragmentada y la línea vital.
Las tres constantes que estructuran la muestra se ven condensadas en la imponente instalación Entreveros (2017), que presenta una imagen de quiebre, en momentos en que la espiral del caos vuelve a estallar ante nosotros.”

noeLuis Felipe Noé nació en Buenos Aires, en 1933. Estudió en el taller de Horacio Butler. Residió en París y en Nueva York. Actualmente, vive y trabaja en Buenos Aires. Entre 1961 y 1965, formó parte del grupo conocido como Otra Figuración o Nueva Figuración Argentina, integrado, además, por Ernesto Deira, Rómulo Macció y Jorge de la Vega. En 1964, el grupo fue invitado a participar en el Premio Internacional Guggenheim. En 1965, realizó la célebre exposición Noé + experiencias colectivas en el Museo de Arte Moderno de Buenos Aires. Allí presentó su primer libro, Antiestética, donde expuso por primera vez su tesis sobre el caos como estructura. En 1966, convencido de que la actividad artística se disolvía en la vida social, inició un período en el que decidió no pintar. Sin embargo, en 1971, sintió que había tomado el camino equivocado y comenzó una terapia psicoanalítica que lo ayudó a retomar su actividad artística, en 1975. Producido el golpe de Estado de marzo de 1976, Noé partió hacia París. Durante los diez años siguientes, presentó su obra en la capital francesa, Nueva York y Buenos Aires. En 1987, regresó a la Argentina. Noé ha realizado más de 120 exposiciones individuales, desde 1959 hasta la actualidad. Se organizaron muestras retrospectivas sobre su obra en el Museo Nacional de Bellas Artes de Argentina (1995), en el Palacio de Bellas Artes de México D.F. (1996) y en el Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro, Brasil (2010). En 2009, fue convocado para representar a la Argentina en la 53.ª Bienal de Venecia y en 2013 fue invitado de honor en la XX Bienal Internacional de Curitiba, Brasil. En los últimos años, ha editado los libros Noescritos, sobre eso que se llama arte (2007) y Mi viajecuaderno de bitácora (2015). Ha recibido, entre otros reconocimientos, el Premio Nacional Di Tella (1963), y becas del gobierno de Francia (1961) y de la John Simon Guggenheim Memorial Foundation (1965 y 1966). Por su trayectoria le han otorgado el Gran Premio de Honor del Fondo Nacional de las Artes (1997) y el Premio Honor a la trayectoria de la Academia Nacional de las Artes (2015). La Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires lo declaró Ciudadano Ilustre en 2006.

finca-la-verdad


 

 

 

 

 

Compartir.

Sobre el autor

Comentarios cerrados.