Teatro: “Rehenes” Cuando dos “ópera prima” juntas es demasiado.

0

rehenesTeatro: “Rehenes”  Cuando dos “ópera prima” juntas es demasiado.

 

Por Roberto Famá Hernández

Miembro de la Asociación Argentina de Investigación y Crítica Teatral

 

“Rehenes” es un claro intento de comedia que busca retratar una problemática, como es la tenencia y educación de los hijos cuando una pareja se divorcia y resulta que los hijos quedan rehenes de los desencuentros de su padres u, otras veces, los padres rehenes de los hijos, que pronto aprenden a manipular a su favor las desavenencias de sus progenitores.

“Rehenes” es “ópera prima” como dramaturgo y como director del creativo publicitario Damián Kepel, al que tampoco se le conoce alguna otra experiencia ligada al teatro, como actor o asistente de escena.

La historia no está mal pensada, tiene algunos pasajes de humor bien escritos y, si bien le faltan contrastes dramáticos, Kepel hubiese ganado mucho confiando la dirección de su obra en alguien con mayor experiencia en el arte de la comedia, porque el teatro es un hecho creativo cooperativo y dos “ópera prima” en una misma obra es mucho pedir para cualquier artista.

Y si bien es cierto que la dirección es compartida con Luis Cícero, que ha tenido alguna experiencia en el campo del teatro musical especialmente, parece que no alcanzó con la mirada de ambos, porque las flaquezas que presenta la obra son  propias de dirección. Hay una evidente falta de ritmo y si algo no le puede faltar a una comedia es justamente ritmo. Hay una disposición equivocada de la escenografía; lo que está a proscenio debería estar a foro y el sillón que está casi a foro debería estar, sin respaldar, más a proscenio, porque la visibilidad de la escena desde los laterales de esa sala está muy dificultada por esta disposición equivocada, además de limitar el manejo del espacio para los actores. No se entiende para qué una escenografía tan naturalista cuando no se persigue lo mismo desde las actuaciones y la madre es claramente más joven que la hija entre otras licencias de la puesta.

El elenco está lejos de lo que puede, no manejan aquí más recurso que la palabra y “lavando” por momentos la letra; no hay “tempo” ni juego de miradas, y, salvo Romina Tischelman, hay una mínima expresión corporal.  Romi Pinto, que talento no le falta, aparece aquí demasiado lineal, sin matices. Logra su mejor escena cuando monologa desde el sofá con su supuesta terapeuta.  Evidentemente, ha faltado también ahí  una dirección de actores que exija y sobre todo sepa lo que quiere y puede lograr de cada actor y herramientas para potenciarlos en conjunto.

El estreno de “Rehenes” debe tomarse como un acercamiento; quizás debería Kepel regresar a los ensayos, pero dejar el sillón de director para alguien con más experiencia en dirección de comedias, y tomar para sí a lo sumo el rol de ayudante de dirección, para iniciar un camino que, poco a poco, le depare en el andar mejores logros como dramaturgo y como director teatral.

Ficha técnico artística

Dramaturgia: Damian Kepel

Actúan: Hernán Bongiorno, Juan Denari, Matías Hynes, Romi Pinto, Romina Tischelman

Vestuario y Escenografía: Dario Feal
Música original: Supercharango
Fotografía: Diego Ortiz Mugica
Diseño gráfico: Maxi Rodriguez
Prensa: Daniel Franco, Paula Simkin
Dirección: Luis Cicero, Damian Kepel
TEATRO LA COMEDIA
Rodriguez Peña 1062 (CABA)
Entrada: $ 250,00 – Viernes – 21:15 hs – Desde el 10/02/2017

 

Compartir.

Sobre el autor

Comentarios cerrados.