EL RIO TRAE… Collage Escénico – De Vita Escardó, Victoria Egea, Sergio Sainz y Gabriel Díaz

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el-rio-trae-9Una ceremonia a orillas del río que lleva y trae situaciones del acervo colectivo.

El litoral, el Río de la Plata, varones y mujeres en amores y desamores, derrotas y victorias del fútbol, mandatos sociales, memorias de tiempos presentes y pasados con un hilo conductor: encontrar la propia historia en los huesos. el río transforma. Entramado de textos y proyección audiovisual, con música y actuación.

Un pescador del litoral se abre paso en la oscuridad de la sala portando un farol a kerosene. Su canto lleva la profundidad del río y sus avatares. La Huesera recoge aquello que corre riesgo de perderse. Las preguntas por un río relatado por Borges, por Scalabrini Ortiz. También el de los vuelos de la muerte y el reclamo desde el fondo… Un juglar apela al público: estas historias nos trae el río y también las compartimos porque son de todos. Dos amigas se cuentan mal de amores. Indagan los orígenes del hombre de Corrientes y Esmeralda. Desde ahí al Maracanazo donde 4 amigos discurren en un bar, un paso más. Barbosa, arquero negro, pobre y estigmatizado. ¿Serán cosas de los astros? Tal vez no tanto, porque desde el Siglo XVI Sor Juana y Lope de Vega ya planteaban que la mujer es el negro el mundo. Entrelazado con Larralde, quién diría y las imágenes de trata de mujeres confirmando. Así están nuestros huesos desperdigados hasta que la Huesera da vida a un nuevo ser. Hasta que buscamos una cosa del alma. Y retornamos a la corriente, buscándonos.

Nos Dice Vita Escardó, sobre el origen del Río trae: 

“El Río Trae surgió como resultado de un ejercicio de construcción colectiva. Fue creado democráticamente, partiendo de los deseos de cada integrante del grupo y la interacción que este deseo fue implicando en el vínculo con los demás. Está íntimamente ligado con su representación y solo puede comprenderse así, viendo la sumatoria del texto en su con-texto. El método de trabajo se desplegó a lo largo de más de un año y medio, respetando los tiempos internos y externos de cada cual y del colectivo. Mi tarea fue la de hilar al estilo de la asociación libre las escenas y temáticas, como si se tratara del desarrollo de un sueño en torno de la corriente del río. Buscamos permanentes definiciones acerca de lo que hacemos y como en muchos otros ámbitos de nuestras vidas nos descubrimos sin etiquetas y en caminos intermedios. Cómodos en la navegación por aguas muchas veces sin orillas, otras bajando de puerto en puerto, siempre para volver a  partir con las manos y el alma llenas. Así, nuestro viaje de creación es espiritual e ideológico. Transitó la negritud, el dolor del sur, las cadenas y lutos. Se cubrió de calor de  entrañas, luchas y esperanza. Es mujer, negro del mundo. Va con los sometidos, el hambre y la noche fría. Salta entre multitudes de puño apretado y revancha. Se zambulle al negro fondo del río para observar el negro fondo de las estrellas. Indaga el oscuro porque allí también están los tesoros por explorar, el futuro que iremos iluminando con la pequeña llama de estas voces, estos cuerpos, estas imágenes. Estos huesos”.

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