Entrevista a Florent Bergal, director de UN DOMINGO

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florent bergal
“Manipular objetos es manipular la vida, la realidad”

Florent Bergal fue cofundador de distintas compañías de “circo contemporáneo” en Francia, donde -al igual que en más de 10 ciudades del mundo- enseña artes circenses desde un abordaje que trasciende a la mera técnica. En una charla exclusiva con Anoticiarte, hablamos sobre su trabajo de dirección en “UN DOMINGO”, un espectáculo en co-producción con el Festival Internacional de Circo Independiente, el Proyecto Migra (una cooperativa artística de gran trayectoria dentro del género) y la sala Galpón de Guevara, en donde se presenta todos los viernes y sábados a sala llena.

Un domingo circo

“El lenguaje del circo es universal, en Pakistán, India o Canadá, todos van a reír”

En “UN DOMINGO” se combinan las disciplinas circenses más tradicionales -como la suspensión capilar, malabares o acrobacia- con la danza y el teatro físico. Casi sin diálogos, los artistas llevan su expresión corporal al extremo y trasladan al espectador de risa a la consternación con facilidad al representar una familia que refleja las más absurdas reglas sociales. Bergal, con humor, la define como una “familia loca, bastante felliniana, con mucha extravagancia”, y agrega sobre el espectáculo: “Me encantan el fuego o locura almodovariana y también esa dinámica de la clase de arriba que aparece en las comedias de familia de Dinamarca. Hay algo de eso en UN DOMINGO: el fuego latino y el frío nórdico”. 

¿Cómo surge la historia de esta familia en UN DOMINGO? ¿Cómo la trabajaste con los artistas?
En realidad surge más como un contexto que como una historia. No creo en “la historia” para el circo; si quiero contar algo particular voy a apelar al cine o al teatro, donde la palabra puede ir más lejos con la complejidad. El circo tiene una dimensión universal fuera de la palabra que me interesa más, como Charles Chaplin. Si haces ver a Chaplin en India, en Paquistán o en Canadá, todos van a reír al mismo tiempo, porque estamos hablando de sentimientos y temas universales: amor, incapacidad, felicidad, tristeza, ricos, pobres, los de “arriba y abajo”…esto hay en todos lados. Yo tenía ese contexto inicial que era la familia, lo demás surge del trabajo de ellos. Soy muy teatral, pero al mismo tiempo quiero respetar esa cosa de circo más tradicional, en donde se va a ver “personas excepcionales”. Si les impongo mi idea a los artistas, censuro sus posibilidades. Yo obtengo lo mejor que pueda obtener de ellos y después, lentamente, voy escribiendo lo que estoy buscando.

Un domingo 1 final

“Si le impongo mi idea a los artistas, censuro sus posibilidades”

Hay una “extravagancia” particular en la puesta en escena, en la música, en el vestuario…
Sí y también en la manera de actuar. En Francia, sobre todo en el circo, hay esta onda de “soy natural, no actúo”. Por el contrario, yo empujo para un estilo de actuación más ligada al teatro alemán, al expresionista de los años 20 o 30, muy expresivo, con personajes estereotipados, pero en el buen sentido. Por ejemplo, el padre malo patriarcal, el extranjero invitado por la hija… se hace un desastre cuando se juntan y todo se potencia.

Yendo a tu rol de formador ¿Cómo se enseña circo? ¿Por dónde va tu búsqueda?
Ahora yo no enseño “la técnica” de circo, no me interesa mucho. Llevar al aire una pelota ya no es algo teatral en sí. Yo digo: ¿por qué me das cosas por el aire? ¿Qué te pasa? Me interesa trabajar en mis talleres los códigos del lenguaje físico, para entender cada movimiento, para exprimir algo. También me interesa el aspecto coreográfico. La vida es una danza. Uno que camina es una danza, porque hay una caída perpetua en el movimiento, pero nunca terminas de caer porque pones un pie delante del otro.

¿Tenés una disciplina circense preferida?
Dos: acrobacia al suelo y manipulación de objetos. Porque es la técnica en la que me especialicé y porque saber mover un cuerpo con conciencia, fuerza y flexibilidad es muy interesante a nivel expresivo dentro del teatro físico. Manipular objetos es manipular la vida, la realidad.

¿Cómo juega el silencio y la inmovilidad en Circo?
Estamos en una época donde hay mucha información, en una película norteamericana la media del cambio de imagen es cada 3 segundos. Sin embargo, la nota más linda es el silencio. Es importante que haya 4 notas buenas, el silencio es parte de la partitura. El silencio te promete lo que va a pasar o es una consecuencia de lo que ha pasado antes. Es un momento. Es como en el tango: es la única danza popular donde nos paramos a veces, pero algo está pasando en ese abrazo sin movimiento. Los silencios son tiempo de intención, de relajo y a veces de espera.

Ahora que mencionas el tango y los géneros populares, aparece la Cumbia… y una genial interpretación del movimiento de ese baile ¿Conocías?
¡Ja, claro! ¡la cumbia villera! ¡El marginal! Yo quería una danza muy rápida y esta chica dice algo así como “hay que irse de esta familia de mierda…”  y sale la cumbia. Yo trabajo mucho el anacronismo musical. La clase alta no conoce el enojo. Nunca un “cheto” sale con una cumbia así. Toda la obra marca un corte desde lo musical también.

También hay sorpresa y humor en el choque de esos extremos…
Yo trabajo mucho con la comedia-tragedia. Es trágica la vida, por eso lloramos y reímos también. Esa dualidad me interesa, el hombre es un personaje polarizado. A veces todos es pesado y corrosivo, pero cuando te reís esa realidad se puede aceptar. Cuando tienes la risa puedes ir a cosas más profundas.

¿Cómo ves el panorama del ¨Circo Contemporáneo¨ en Argentina?
¡Muy bien! El público de Bs As está muy bien educado en el teatro y el teatro argentino es muy bueno. Hay algo de Bs As que me hace acordar a París, un gusto por lo intelectual, por hablar de filosofía, de política, de ideas. Pero acá hablas con un mozo o con cualquiera en la calle a diferencia de otras ciudades.
Respecto al circo hay artistas muy buenos acá, pero el mayor problema es que muchos se van a Europa – a trabajar o a tomar clases en centros de formación- y se quedan, porque la vida del artista allá es mejor. Es cierto que acá no hay plata, pero América latina está lista para todo eso también. Creo que lentamente va a ir cambiando la historia del circo acá. Yo conozco artistas de circo latinoamericanos que les encantaría trabaja acá, pero no hay dinero. Me encantaría poder hacer cada dos años un espectáculo acá, ya sea con artistas que viven acá como otros argentinos que están en el exterior, pero hay empujar esa dinámica.

En varias oportunidades te referís a cierta actitud “colonialista” en algunos eventos donde se prioriza al circo europeo frente al local, pero ¿Qué crees que toma Europa de Latinoamérica en la materia?
Hay algo de “nuevo”, también hay una “virginidad” particular. En Europa hay cosas que están viejas, más contenidas, es muy difícil hacer llorar a un noruego. Acá las expresiones están más abiertas, más fuertes, hay mucho para llorar y para reír. Y eso me encanta.

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