“La Vida Puerca” una jugada versión de “El Juguete Rabioso”

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image002En Andamio 90 puede disfrutarse, los sábados a las 22.30 hs de una jugada versión teatral de Alfredo Martín, de la novela primigenia de Roberto Arlt “El Juguete Rabioso” o “La Vida puerca”con 16 artistas en escena, bajo la dirección y puesta en escena del mismo Alfredo Martín.

Por Roberto Famá Hernández

En medio de la depresión social de fines de los años 20 y principios de la década siguiente, Roberto Arlt escribe su primera novela; “El juguete rabioso” título sugerido a Roberto Arlt por Ricardo Güiraldes que había contratado al joven Roberto como secretario, más que nada para ayudar al incipiente escritor, a campear la miseria de esos años. Arlt había pensado otro título para su novela, “La Vida Puerca” título por demás sugerente si entendemos que para muchos estudiosos de la obra de Arlt es en la creación en la que más pasajes autobiográficos se encuentran. Si bien la novela está profundamente enraizada en la miseria, la marginalidad y el desamparo de una época decepcionante para cualquier joven, como todos los grandes títulos de la literatura universal, mantiene una plena vigencia.

El joven Silvio Astier intenta trabajar para mantener a su pobre familia. Lo entusiasma la idea de difundir alguno de sus inventos. La sociedad y sus instituciones lo rechazan cruelmente, sembrando en él un resentimiento de clase. Su amigo de la feria, el rengo, le propone realizar un robo a un acaudalado ingeniero y huir. Silvio finge aceptar pero finalmente lo denuncia ante las autoridades. El mal, encarnado en el sistema capitalista, captura al protagonista socavando todas sus esperanzas. Cuando se halla casi fuera de combate, aparece una única manera de salvarse. Y esta idea provendrá del folletín y la lectura apasionada de Rocambole. Silvio Astier, emulando a su héroe, consumará la traición hacia el otro, que es a la vez un igual.

¿De qué hablamos cuando hablamos de  Rocambole, el héroe de folletín que apasiona a Astier? ¿Es Rocambole en verdad un héroe o es un villano?  Rocambole como Silvio Astier se ubican en la vereda de enfrente de la ley y la moral para mostrarnos, de un modo Irónico, cruel y tal vez absurdo, los temas más propios y degradantes de la tragedia humana, pero se guardan de dar ellos, los marginales, en algún momento el toque de dignidad salvador.

“El juguete Rabioso” es una novela enrevesada por las múltiples lecturas entrecruzadas sobre Astier y la sociedad urbana, pero Alfredo Martín, actor, director, psiquiatra, dramaturgo, docente y notable ser humano, ya ha llevado con éxito otros desafíos de adaptación de obras narrativas a obras dramáticas y con Arlt ha logrado nuevamente su propósito, al poner en pie “La Vida Puerca” sobre un escenario, acompañado por un elenco de 16 artistas en escena, capaces de sumergirnos en el mundo oscuro y apasionante de Roberto Arlt.

Con Alfredo Martín hablamos sobre este trabajo de adaptación y puesta en escena de “La Vida Puerca” tan complejo como apasionante y esto es lo que conversamos:

En tu adaptación no tomaste el  título propio de, “Juguete Rabioso” y preferiste volver al que el mismo Arlt quería inicialmente para su novela, “La Vida Puerca” ¿Por un tema de fidelidad a la originalidad de Arlt o viste algo más expresivo en ese título?

Yo vi que ese título, “La Vida Puerca” se encontraba más afín a mi idea de pensar que, cuando Arlt la escribió, podía ser “El Juguete Rabioso”  el título, pero hoy por hoy, eso se multiplicaba porque ya no hay un Silvio Astier, estamos llenos de Silvio Astier, por eso creo que “La Vida Puerca” en ese sentido era un título que daba lugar a esta multiplicidad y que el título “El Juguete Rabioso” lo ponía en una visión más individual. Esta idea de “La Vida Puerca” de algún modo nos puebla, estamos todos metidos en la misma situación; cualquiera puede ser un juguete rabioso y no hay uno, hay muchos.

¿Tomaste los cuatro capítulos de la novela, en eso sí hubo una intención de mayor fidelidad a la obra original?

Tomé la estructura porque es una estructura altamente dramática, porque el personaje de Silvio Astier tiene un empuje que sigue y sigue y no para nunca, con una fuerza dramática muy grande porque en ese devenir él se va transformando cada vez más. Pero hay escenas que dejé de lado porque estimé que no iban al hueso de la cuestión y sumé otras, que eran una simple mención, pero que a mi parecer debían estar, porque eran bisagra en ese devenir de Silvio Astier.

¿Hay algo de Ricardo III en Silvio Astier? Me refiero a la decisión de que al no poder ser tal o cual, estar resuelto a actuar como un villano por oposisión.

Sí, puede ser. Pero digamos que Ricardo III no tenía mucha opción, en el caso de Silvio Astier hay una decisión de hacerse objeto del mal; “esto que me tortura y me somete, la única forma de librarme es encarnándolo” Hay una paradoja y un extravío en esa idea; encarnar la traición como mecanismo de salvación, implica un extravío en sí mismo, porque al delatar al otro se extravía para no quedarse sometido. En la obra todos se traicionan permanentemente, algo que finalmente es traicionar a la clase social a la que pertenecen.

La sociedad no le da la posibilidad de estudiar y el ejército lo expulsa; Astier no encaja en ningún lugar.¿Silvio Astier fracasa en esta sociedad o la lectura es que la sociedad fracasa con Silvio Astier?

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El ejército lo expulsa pero no por no tener recursos, sino porque Silvio Astier tiene demasiados recursos; “usted está para otra cosa, váyase” Como cuando alguien va a buscar trabajo y le dicen su curriculum es demasiado extenso, preferimos a otro que no tenga la experiencia”  La exclusión social es casi una burla, cuando se es demasiado preparado para poder ser admitido.

Y en esa sociedad, aparece una clara infamia de la clase media, encarnada en el librero y su mujer, que son encarnizadamente crueles con el pobre y el indigente, ¿no?

Ahí se ve como esa clase media, sólo puede erigirse como clase media si aplasta a la clase baja. Necesita permanentemente aplastar a la clase baja para sentir que ellos son otra cosa, es esto que marca, que aquel que nace en cuna de oro no necesita legitimar su condición de clase, pero en cambio, el que tuvo un origen común con la clase baja y progresó en lo social, quiere diferenciarse de su clase de origen y necesita hacer presente su diferencia oprimiendo a la clase baja.

Hay un primer capítulo en la novela donde los personajes tienen 15 años, pero vos no quisiste remarcar eso, por ejemplo desde el vestuario y maquillaje, en la primera escena de la obra. ¿No lo viste necesario?

Me pareció que con mostrar que era un momento anterior, funcionaba lo suficiente para mostrar que había dos caminos posibles para Silvio Astier; él está ahí con los horizontes abiertos; el horizonte del mal y el horizonte de una vida incluida en una sociedad que lo admita. Con eso la estructura estaba dada, sin ponerme en un juego ruinoso de que los actores se aniñaran para esa escena y preferí preservar el clima más oscuro y angustiante de Arlt.

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¿Cuál es el límite entre ese mundo oscuro y angustiante de Arlt y la locura? ¿Silvio Astier es un oprimido o es un loco? ¿La angustia puede llevarlo  a la locura?

Sí, esa sobredosis de angustia traumática que no le permite pensarse, lo pierde y hace que haga un pasaje al acto y en ese pasaje al acto se extravía. Necesita actuar, necesita pegar el salto. Creo que lo que hace Arlt es poner la lupa sobre algunas cuestiones y las radicaliza. Eso de dar el gran salto para poder triunfar, que es muy típicamente argentino; “Fulano la pegó” Mengano supo como hacerla”

¿La idea, tan presente en Arlt, del inventor que busca encontrar la fórmula para salvarse?

La idea del inventor, donde todo ese talento está, pero que no funciona sino la pega con eso; hay talento en el invento aunque después se verá que aplicación tendrá, pero parece que si ese invento no le sirve para “pegar el golpe” y cambiar de vida no funciona. Y ahí está el ser otro permanentemente, “yo doy el golpe y soy otro” Y con esa delación, el personaje de Silvio Astier quiere dar el golpe. Hay un momento que no lo piensa, que actúa y lo hace lleno de resentimiento. Y volviendo a la segunda parte de tu pregunta, si es un oprimido o es un loco, te digo que me parece que una de las virtudes de Arlt es crear una dialéctica entre estos dos términos; algo así como la locura, como una salida forzada de la miseria. Pone la lupa y nos dice: “Miren, así se fabrica un monstruo”

¿De alguna manera lo que Arlt nos muestra en “Saverio el Cruel”?

Exactamente. Sí, es un tema que Arlt persigue, o el tema quizás persigue a Arlt, pero lo va desarrollando de distintas maneras. En “Saverio el Cruel” ahonda mucho más en el tema ficción-realidad, es como si tuviera tres niveles dentro de la ficción; la realidad de ellos, la realidad de la ficción de la fiesta y la realidad de la locura misma que barre con todo lo anterior porque termina con la muerte.

¿Qué tiempo les llevó de ensayo?

Trabajamos desde fines del año pasado en que nos reunimos para comenzar con el trabajo de lectura, para ver como sonaba y dónde chirriaba o sobraba material y los ensayos en sí comenzaron a fines de febrero para estrenar en agosto. Pero pasó algo en este trabajo que es que la escenografía entró un poco tarde y lo que nos propone la escenografía es muy interesante, que es poder incorporar algo de lo lateral en la puesta, ocupar el centro pero que las escenas estén más lateralizadas y se genera un universo de movimientos muy interesante, porque nos da algo de lo urbano con un diseño adecuado de luces, cuando estamos trabajando interiores.

Suma y mucho, la presencia del maestro Enrique Sosa, el acordeonista.

Sí, es muy importante. Pensábamos cómo hacer para dinamizar este circuito, para crear, sin ser un musical, un diálogo entre lo que ocurre y la música y él lo resolvió con temas originales, que Sosa creó sobre la puesta, estando ahí con el acordeón, escuchando y proponiendo, además ha incorporado otros tres o cuatro temas populares de los años propios en que transcurre la escena y él mismo está incorporado a la trama como un ciego limosnero.

 

image002Le sugiero que vaya reservando sus entradas con antelación y más de dos, porque es una obra que le dejará la necesidad del debate con amigos luego de la función. ¿Es la traición la única manera de salvarse cuando ya no se tienen esperanzas en una sociedad miserable?  ¿A semejanza de Rocambole, es Silvio Astier en verdad un héroe o es un villano? “La Vida Puerca” Sábados 22.30 en Andamio90 

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