Las esculturas eróticas de Antoni Miró escandalizan en Valencia

0

arte o erotismo

Piezas del artista Antoni Miró instaladas en un paseo público crean polémica en la comunidad valenciana que se pregunta si es arte o puro erotismo en un lugar indebido.

 

 


Esculturas metálicas del Antoni Miró, con cierta reminiscencia griegas que expresa escenas de sexo explícito con figuras  muy detalladas, fueron instaladas en el paseo La Marina de València desataron una polémica que no para entre aquellos que consideran que el arte es arte y no debe censurarse en ningún lugar y entre quienes que resultan obscenas y no propias para estar ubicadas en un paseo de ambiente muy familiar por donde circulan niños.

Se trata de una hilera de más de una docena esculturas metálicas de gran tamaño con volúmenes en los que claramente se distinguen penes, senos o genitales femeninos y que representan escenas de coito,  masturbación, o de penetración o una felación o practicas de sexo anal y homosexual.

La mayor indignación para quienes están en contra es que la exposición ha sido impulsada por la Presidencia de la Generalitat y la Conselleria de Cultura en un espacio creativo y cultural de paseo a pie, o en bicicleta o en patines, muy concurrido tanto por valencianos como por turistas que descubren la muestra, algunos, escandalizados, han criticado que es demasiado explícita y debería estar en un sitio donde no pasen tantos niños y, otros, encantados, diciendo que es simplemente arte y representa la naturaleza y el cuerpo humano y como hay muchos que lo toman a risa y se fotografían con sus celulares “participando” de las escenas, la polémica lejos de acallarse, crece ya en los medios periodísticos que no tardaron en interrogar a el alcalde de València, Joan Ribó, que ha asegurado que para algunos “puede ser discutible y para otros es una cuestión normalizada” y que figuras de este tipo abundan en museos de Italia y otros lugares y “no pasa nada”.

Consultado el artista, Antoni Miró se limitó a decir “Las esculturas están inspiradas en los dibujos de la cerámica popular griega. No es que estuviera escondida, sino que hace 2.600 años era de uso cotidiano, diario. En algunos aspectos se ve que estaban más avanzados que ahora” Consultado sobre las quejas que dicen que las obras están expuestas a niños, el artista ha dicho que “A los niños que no tienen edad para entenderlo, no les interesan. Y a los que ya tienen edad, por mucho que alguien intente evitarlo, lo van a ver aquí o en otros sitios porque les va a interesar” (…) “la contemplación de estas obras puede suponer una “magnífica ocasión para hablar con los hijos sobre sexualidad”.

 

Compartir.

Sobre el autor

Comentarios cerrados.