Hoy, como ayer, las mujeres relegadas en las artes escénicas

0

mujeres-teatr

Las mujeres, tanto aquí, como en diversas partes del mundo, son relegadas en las artes escénicas – en los ámbitos oficiales más marcadamente – y casi no hay lugar para personas trans o no binarias.

 

Por Roberto Famá Hernández

Hace pocos días atrás supimos del proyecto de la legisladora porteña María Andrea Conde que propone un cupo femenino en el teatro oficial de la Ciudad de Buenos Aires, porque de acuerdo a los estudios presentados en el proyecto por la legisladora, la mujeres en la temporada 2017, dirigieron apenas un 20% de las obras en el circuito oficial  y todas en el mismo teatro, en el Teatro Regio que es dirigido por una mujer, Eva Halac.

En dramaturgia, solo un texto escrito por una mujer fue presentado en la escena oficial de CABA en la temporada anterior. Pero, por otra parte,  fueron dirigidas a mujeres el 36%  de las contrataciones artísticas teatrales y no hubo lugar para personas trans o no binarias. Y un dato revelador; en trabajos de iluminación de escena los varones ocupan el 80% de los trabajos presentados, pero las cifras se invierten y las mujeres ocupan el 80% sólo en la tarea de vestuarista. En el teatro off los roles son mucho más equilibrados pero personas trans no tienen tampoco espacio para su arte.

En otras latitudes sucede algo parecido a juzgar por las palabras de Alina Narciso, directora de Metec Alegre y presidenta del  VIII Festival Internacional de Teatro Femenino La Escritura de la/S Diferencia/S, que se desarrollará en La Habana del 1 al 10 de junio, que asegura: “en los grandes circuitos escénicos no se ha reconocido lo suficiente a las mujeres del teatro”

Recordemos que el  VIII Festival Internacional de Teatro Femenino La Escritura de la/S Diferencia/S comenzó en Barcelona – donde también la desigualdad es notoria- , intentando revertir esta situación convocando a creadoras para visibilizarlas y estimular su trabajo con la publicación de obras de dramatrurgas y nace como un espacio para la participación de aquellas mujeres que desarrollan las artes escénicas, la literatura, la investigación y las artes visuales.  Este año a La Habana acuden artistas mujeres procedentes de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, Costa Rica, Chile, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, Italia, República Dominicana y Venezuela.

Esta desigualdad es común a todo el teatro occidental desde sus orígenes, recordemos que recién en el siglo XVII  la mujer hace su entrada en el teatro como dramaturga con la destacada Sor Juana Inés de la Cruz (1651-1695) y como actrices, parece ser que la primera vez que se legisla al respecto de la presencia de mujeres en escena, fue en España, cuando un Real Decreto de 1587, ordenaba que, para que pudieran las mujeres actuar, debían estar casadas y tener un permiso legal y  se legisla así, casi obligados por la gran cantidad de “cómicas de la legua” que recorrían los caminos con carretones sin estar supeditadas a un marido tratando de restringir la actividad y someterlas a un permiso legal y a un marido que la acompañe.

En 2018 que haya que legislar para lograr paridad de género no puede atribuirse a otra cosa que a un machismo que está muy lejos de erradicarse, pero es justamente en el ámbito cultural, donde resulta ya absolutamente inadmisible que estas discriminaciones prevalezcan y necesiten de una ley para que desaparezcan, porque nadie puede decir, ni mucho menos defender,  que el arte tenga género, o que por ser hombre o mujer se pueda ser mejor o peor artista; nadie lo dice pero, lo hacen posible.portal-curaduria

Compartir.

Sobre el autor

Comentarios cerrados.