TEATRO: NI TE CUENTO CUANTO. Con Antonio Birabent y Victoria Raposo

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Birabent y Raposo en una obra para reflexionar con humor sobre los deseos postergados y desencuentros de una pareja 

Ni te cuento cuánto, está escrita y dirigida por Carolina Barbosa, una autora que conviene seguir muy de cerca por su mirada crítica y lúcida a la hora de reflexionar sobre los aspectos constitutivos de ciertos lazos amorosos. En esta oportunidad y junto con las versátiles y comprometidas interpretaciones de Antonio Birabent y Victoria Raposo, aborda en tono de comedia los distintos matices de una pareja de padres jóvenes que se cree consolidada y que, en un momento de intimidad, se enfrentan a propias contradicciones y asuntos sin resolver.  

Así como en aquella reconocida pieza de teatro argentino, El gran deschave (Chulak y De Cecco, 1975), un matrimonio de clase media sacaba lo peor de sí a partir de la avería del televisor familiar; en Ni te cuento cuánto, a penas un punto de partida será la interrupción del servicio de internet para mostrar – quizás con menos crueldad que en aquella, pero con más humor inmediato y gran poder de observación de las relaciones humanas actuales- las hilachas de esta pareja.

Sin WIFI, sin Netflix, sin su hija pequeña que quedó a cargo de un tercero, será el escenario propicio para que surjan entre ellos aquellos planteos que no tienen lugar en la vorágine diaria. Estas cuestiones, lejos de representarse en escena con solemnidad o con la trillada ¨guerra de los sexos¨, van a ser expresadas con naturalismo, gracia y liviandad en los pequeños roces de estos dos personajes que se quieren y que se conocen muy bien, pero que de repente se empiezan a ver con otra lupa.

El desencuentro sexual, pero también las inseguridades personales, las mañas heredadas no inofensivas, los sin sentidos de lo cotidiano, las presiones del “deber ser” y el desconcierto y la angustia que a veces acompañan la paternidad y la maternidad, son sólo algunas situaciones que se van a ir develando poco a poco.  

Sencillez y sentimiento  

Desde toda perspectiva, la obra juega con una economía de elementos muy efectiva y una dinámica siempre muy dispuesta al disfrute del espectador. Los diálogos son precisos y filosos, con un texto redondo que no ostenta ni abunda.

En la misma línea, las interpretaciones de Birabent y Raposo delimitan a sus personajes a la perfección de forma sencilla, pero siempre los hacen coherentes y verosímiles, encontrando la identificación y la risa del espectador. Ambos actores muestran facilidad para pasar del drama a la comedia en segundos con ritmo y expresividad, y le dan a la puesta una energía y timing especial incluso en los momentos de silencio. Lo mismo su trabajo sobre el espacio y la escenografía, a penas un sillón y unos cuantos objetos claves nos abren ¨universos¨ dentro de esta pareja.

Otro aspecto muy interesante de la obra es el trabajo con el fuera de escena en relación a los personajes traídos por los protagonistas a través de sus diálogos: padres, jefes, amigos, hija, chicos, situaciones presentes y pasadas que los definen en sus relatos como personas y pareja, pero que al mismo tiempo los atrapan y los ponen jaque.

Ni te cuento cuanto se presenta todos los jueves a las 21 en el El Camarín de las Musas y es una propuesta ideal para acercarse al final de la semana con algo humor e irse de la sala pensando en aquellas preguntas sobre los sueños, pasiones y frustraciones de esta pareja -o de cualquier otra- que la obra nos deja picando, pero que se niega literalmente responder.

Ficha técnica:
Dramaturgia y dirección: Carolina Barbosa
Actúan: Victoria Raposo y Antonio Birabent
Diseño de iluminación: Ricardo Sica
Diseño de espacio: Kirka Marull
Diseño coreográfico: Cecilia Estévez
Vestuario: Damián Brissio
Música original: Antonio Birabent

 

 

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