Últimos días para disfrutar de la muestra de grabados de IRIS DEGREGORIO

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Hasta este viernes 6 podrá disfrutarse de la muestra de grabados de la destacada artista visual Iris Degregorio en Espacio Cultural Escalera Caracol.

 

Notables monocopias entre más de 30 obras que impactan por su técnica te esperan en Espacio Cultural Escalera Caracol en Av. Rivadavia 4460 (Casi Av La Plata) CABA

Abanicos – Monocopia 50×40 Iris Degregorio


Iris Degregorio es un artista exquisita que conoce a fondo, como muy pocos, el arte de la litografía, la técnica de grabado inventada en 1796 por Aloyw Senefelder en Munich y que pronto atrajo la atención de grandes artistas como Goya en 1819.

Se trata de un muy difícil proceso de impresión que es, muy básicamente,  el reproducir sobre papel lo dibujado antes sobre la superficie de una piedra calcárea compacta y muy homogénea. Iris Degregorio es una experta en el manejo de esta técnica y queda demostrado en esta exposición.

Iris Degrogorio se formó en los talleres de Gerardo Granda, Adrián Giacchetti y Alberto Delmonte. Cursó dibujo y pintura en Meeba (Asociación de Alumnos y egresados de Bellas Artes), grabado con Carlos Demestre, Marcelo Malagamba y Zulema Petruschansky, Historia del Arte en el Museo Nacional del Grabado y en el Centro Cultural Ricardo Rojas, fotopolímeros con Matilde Marín.

De ella ha dicho Jorge Meijide:

La pluma avanza sobre la piedra y surge un rostro, un gesto, un torso y finalmente una mano que toma una flor.
La piedra mineral, adusta, calcárea se torna amable cuando dialoga con la pluma, el lápiz o la aguada.
Una joven sentada en una escalera acaricia un gato blanco mientras otra mujer mira su equipaje desde una ventana. “¡Libres!” habla de un salto interminable y decenas de aves en busca del cielo que les pertenece. El hombre trajeado mira extrañado a la grulla y le espeta: ¿Qué estás haciendo acá?.

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Iris en su taller – Imagen Pablo Jantus

Dicen que la obra es realizada por el artista y culminada por la mirada del otro. Dicen también que sugiere mundos que quizá alguna vez pasaron por el inconsciente de quien, a la sazón, tomó la carbonilla, la gubia o el pincel.
¿Por qué no pensar en la Iris niña jugando en los recreos con las figuritas de brillantes guardadas celosamente en su libro de lectura?. Por qué no pensar en la adolescente queriendo romper los barrotes de una jaula?.  ¿Y qué hay de la joven montando los papeles de  molde sobre el maniquí concibiendo el vestido soñado?.
Esta es la auténtica Iris. Buscándose a sí misma, sondeando en su ADN. Sin tomar prestados estereotipos vigentes.
Disfrutemos de su muestra, gestada en tantas jornadas de trabajo compartidas. portal-curaduria
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